jueves, 1 de abril de 2010

La cirugía robótica arranca en España




Hace unos meses, el cirujano Humberto Villavicencio, jefe del Servicio de Urología de la Fundación Puigvert en Barcelona, operaba la próstata con cirugía abierta, en la que es un experto. El pasado viernes no puso ni un dedo sobre el paciente, un hombre de 63 años. Cómodamente sentado ante una consola ergonómica, semejante a una máquina recreativa, a un par de metros de la mesa quirúrgica, manejó los movimientos de cuatro brazos robóticos, cuyas varillas se introducen a través de orificios de apenas ocho milímetros. Anestesista, ayudante e instrumentista trabajan en sus puestos habituales, y observan por un monitor los detalles de la intervención.

La Fundación Puigvert estrenó el 6 de julio el primer robot Da Vinci que se instala en España, con un coste de 1,5 millones de euros. Desde entonces el aparato ha intervenido en 16 prostatectomías radicales (extirpación completa de la próstata cancerosa). Este robot quirúrgico, fabricado por Intuitive Surgical, no sustituye al cirujano. Traduce los impulsos de los mandos en suaves y precisos movimientos del diminuto instrumental.

Una de las varillas lleva dos cámaras de alta resolución que proporcionan al cirujano un campo de visión tridimensional y magnificado -una de las grandes ventajas frente a los procedimientos laparoscópicos convencionales-, que muestra imágenes planas. Es como sumergir la cabeza dentro del cuerpo. Con los pedales, el cirujano maneja las cámaras, envía a los instrumentos corriente eléctrica para coagular los vasos y guía el cuarto brazo, un ciberayudante que le permite separar o tensar tejidos. El instrumental gira dentro del cuerpo como si lo hiciera la muñeca del cirujano, con la diferencia de que su tamaño, de entre uno y dos centímetros. Le permite acceder a lugares imposibles para una mano.

La falta de tacto se suple mediante visión 3D, que ofrece perspectiva, y la sensación de fuerza que emiten los mandos. Con Da Vinci, las operaciones de próstata se pueden acortar a unas dos horas y tanto la pérdida de sangre como el riesgo de infecciones son mínimos. La estancia hospitalaria se reduce a poco más de 24 horas y la recuperación posoperatoria también es más rápida. Y un aspecto importante tratándose de cáncer: algunos estudios indican que con el robot el margen positivo del tumor residual es muy inferior (9%), respecto al promedio de la laparoscopia (20%). También reduce la posibilidad de que el paciente sufra impotencia por afectación de los nervios eréctiles o causarle incontinencia.

Uno De Los Robots Mas Avanzado Del Mundo

Robots conviviendo con humanos

Cosas que nos parecían propias de películas de ciencia ficción poco a poco se van haciendo realidad (aunque sólo en Japón). La llegada a los hogares nipones de robots completamente autónomos es inminente.

wakamaru
Un robot con forma de niño y capacidad para reconocer hasta 10.000 palabras se pondrá a la venta en Japón en Septiembre.

El robot (llamado “Wakamaru”) puede reconocer el rostro de hasta 10 personas y hablar con ellos. En el hogar monitoriza todo lo que ocurre, y si algo va mal (como si por ejemplo entran ladrones) avisará a los móviles de sus dueños si están fuera.

Mitsubishi (la compañía que lo va a lanzar al mercado) ha dicho que es la primera vez que un robot con capacidad de comunicación en el hogar va a ser comercializado.

“Este es el comienzo de una era donde los seres humanos y los robots coexistirán”.

Mitsubishi empezará a tomar pedidos del “Wakamaru” desde el 16 de Septiembre, y planea vender en Tokyo unas 100 unidades del robot (de un metro de altura y 30 kilogramos de peso) a 11.600 euros.

En la web del robot descubrimos muchos datos acerca del mismo.

wakamaru
Wakamaru sabrá aproximadamente 10.000 palabras de uso diario, reconocerá a su dueño y a su familia (hasta a 10 personas mediante reconocimiento facial) y podrá hablar e interactuar con ellos de muy diferentes formas (en función de los datos recopilados de cada uno de ellos en su vida diaria). Al contrario que los convencionales robots manejados por humanos “wakamaru” actúa con total libertad. El robot sabrá en todo momento en que lugar de la casa se encuentra, y será capaz de moverse evitando obstáculos. Cuando le quede poca batería irá el sólo a recargarse.

Algunas funciones del robot: Conectándose a Internet obtendrá información de utilidad (como partes meteorólogicos o noticias), o te permitirá hacerle pedidos que se puedan adquirir en la Red. Recordará a su dueño sus citas o lo despertará si así lo desea. Cuidará de la casa e informará cuando algo no va bien (como por ejemplo un intento de robo) avisando al móvil de sus propietarios (o mandándoles un e-mail) si se encuentran fuera. También vigilará a sus habitantes y avisará al servicio médico si fuera necesario.

Tristemente el principal propósito de este androide no es otro que el de hacer deniñera de ancianos. En un país como Japón, donde el índice de natalidad es el más bajo del mundo y la expectativa de vida altísima, mucha gente teme que no haya suficientes personas para cuidar de los mayores (ya hoy muchos se tienen que valer por si mismos). El robot es la excusa ideal para que los familiares de ancianos no se tengan que hacer cargo de ellos.